Estaba hoy,
contemplando el mar,
tren en marcha,
con destino: La soledad,
nunca antes,
vi olas tan grandes,
de aguas cristalinas,
azotando las arenas sin cesar,
bajo un cálido sol,
cielos despejados,
cúmulos de bañistas,
tostándose,
lentamente,
cual cacho de pan,
servido en una sartén al fuego,
seguía mirando por el ventanal,
viendo el verano alejarse,
y los buenos días pasar,
como las rocas al oleaje,
que poco a poco,
las hace menguar,
días de luz y descanso,
que pronto desaparecerán,
tras el manto de nubes,
que el tiempo traerá...
- By Lladruc -
viernes, 31 de agosto de 2012
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