afiladas esquinas,
bordean su frió acero,
susurrando una melodía:
Algún día dejé de soñar,
perdí el norte y vago al andar,
sigo buscando el ocaso,
de ese paraíso perdido,
y puede que algún día caiga al fin.
Las guerras que se suceden,
dentro de mí,
siguen masacrando,
dejando solo ceniza,
cenizas a tus pies.
Algunas veces pienso en volver,
pero siento miedo,
solo quiero abrazarme a ti,
daría mis ojos verdes,
solo para volverte a ver al fin.
Algunas veces,
abrazo ese cacho de ti,
custodiado hoy por el recelo,
cuando pienso,
si alguna vez volveré a ser libre,
para olvidarme al fin de ti.
Atados a los juramentos,
seguimos el camino a ciegas,
intentando no caer,
gusta sentirse nuevamente,
respirando cada mañana,
gritando su nombre.
Se acabaron ya las lagrimas,
no queda nada por derramar,
puede que tuvieras mi corazón,
o los resquicios de mi dignidad,
hoy siguen perdidos en la inmensidad,
del vacío de tu egoísmo al andar.
Creíste que había muerto,
pero morí mucho antes de dejar de respirar,
creo recordar que fue al despertar,
esa fría mañana de primavera,
pienso desatar la bestia que dejaste escapar,
ahora ya no temo perder nada,
puesto que nada me queda ya,
rota toda esperanza y cordura,
la locura será mí marca al andar,
tocarán sinfonías cuando me vean pasar,
huirán temblorosos al pasar,
junto a esos ojos vacíos,
mirándoles sin cesar,
carentes de compasión,
sin alma alguna que reflejar.
Y no habrá mañana,
para quienes me osen mirar,
ya no tengo enemigos,
pues contra todos pienso luchar,
no se escribirán sonetos,
tras partir al andar.
Pero para cuando mis manos,
nuevamente puedo controlar,
sigo viendo cuan iluso,
he sido simplemente al pensar,
que algún día conseguiré borrar,
de mí cabeza,
tu recuerdo y el dulce acariciar,
de esos rebeldes cabellos,
incapaces de dominar.
Estas lineas dedicadas,
a los sueños que jamás se van a cumplir,
creerme, soñar ya no sirve de nada,
cuando al madurar,
te das cuenta de que los amigos se van,
la soledad te invade sin cesar,
y para colmo, ni la música calmará ya,
el dolor del pecho al recordar,
lo vivido, que jamás volverá,
a sabiendas de que quedará en el pasado,
como único recuerdo fugaz,
de los ansiados días de felicidad.
Para aquellos hoy perdidos en la oscuridad,
¡Ánimo!, seguid corriendo y avanzando,
pues al final, quitos o cansados,
la muerte llegará,
para recoger vuestros pedazos,
y al fin ser cenizas,
pasto de la vida,
que aún está por venir...
- By Lladruc -
perdí el norte y vago al andar,
sigo buscando el ocaso,
de ese paraíso perdido,
y puede que algún día caiga al fin.
Las guerras que se suceden,
dentro de mí,
siguen masacrando,
dejando solo ceniza,
cenizas a tus pies.
Algunas veces pienso en volver,
pero siento miedo,
solo quiero abrazarme a ti,
daría mis ojos verdes,
solo para volverte a ver al fin.
Algunas veces,
abrazo ese cacho de ti,
custodiado hoy por el recelo,
cuando pienso,
si alguna vez volveré a ser libre,
para olvidarme al fin de ti.
Atados a los juramentos,
seguimos el camino a ciegas,
intentando no caer,
gusta sentirse nuevamente,
respirando cada mañana,
gritando su nombre.
Se acabaron ya las lagrimas,
no queda nada por derramar,
puede que tuvieras mi corazón,
o los resquicios de mi dignidad,
hoy siguen perdidos en la inmensidad,
del vacío de tu egoísmo al andar.
Creíste que había muerto,
pero morí mucho antes de dejar de respirar,
creo recordar que fue al despertar,
esa fría mañana de primavera,
pienso desatar la bestia que dejaste escapar,
ahora ya no temo perder nada,
puesto que nada me queda ya,
rota toda esperanza y cordura,
la locura será mí marca al andar,
tocarán sinfonías cuando me vean pasar,
huirán temblorosos al pasar,
junto a esos ojos vacíos,
mirándoles sin cesar,
carentes de compasión,
sin alma alguna que reflejar.
Y no habrá mañana,
para quienes me osen mirar,
ya no tengo enemigos,
pues contra todos pienso luchar,
no se escribirán sonetos,
tras partir al andar.
Pero para cuando mis manos,
nuevamente puedo controlar,
sigo viendo cuan iluso,
he sido simplemente al pensar,
que algún día conseguiré borrar,
de mí cabeza,
tu recuerdo y el dulce acariciar,
de esos rebeldes cabellos,
incapaces de dominar.
Estas lineas dedicadas,
a los sueños que jamás se van a cumplir,
creerme, soñar ya no sirve de nada,
cuando al madurar,
te das cuenta de que los amigos se van,
la soledad te invade sin cesar,
y para colmo, ni la música calmará ya,
el dolor del pecho al recordar,
lo vivido, que jamás volverá,
a sabiendas de que quedará en el pasado,
como único recuerdo fugaz,
de los ansiados días de felicidad.
Para aquellos hoy perdidos en la oscuridad,
¡Ánimo!, seguid corriendo y avanzando,
pues al final, quitos o cansados,
la muerte llegará,
para recoger vuestros pedazos,
y al fin ser cenizas,
pasto de la vida,
que aún está por venir...
- By Lladruc -
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.